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martes, 19 de abril de 2011

PROCESO A LA MODERNIDAD

Proceso a la modernidad

TEOLOGÍA FUNDAMENTAL

La noción de modernidad es compleja, ya que significa al mismo tiempo un proceso histórico circunscrito en el tiempo y el espacio (desde el siglo xvi hasta nuestros días en Occidente) y una ideología o una retórica de cambio, de progreso y de vanguardia. Invade todas las esferas de la vida: el arte, la técnica, la política, los valores morales. La modernidad implica la ruptura irresistible e irrevocable con el pasado, ya que pretende aportar por fin la novedad y el progreso. Se presenta como un impulso de la racionalidad, que hace nacer un modo de civilización muy característico, oponiéndose a la tradición sobre la que arroja la sospecha, y haciendo llegar una lucidez crítica y una creatividad sin precedentes. La modernidad juzga ya caducado lo antiguo, ya que su ciencia y sus valores han dejado de ser operativos y significantes, y tiene conciencia de que el progreso y la superación de la realidad presente .son ahora una posibilidad. La modernidad no deja de tener crisis y tensiones en una sociedad determinada, ya que implica opciones y formas de vivir y de pensar que ella justifica según criterios de eficacia y de novedad.

I. GÉNESIS E HISTORIA DE LA MODERNIDAD. En todo contexto social y cultural, lo antiguo y lo nuevo alternan y discuten. Ya la Edad Media conocía la "via modernorum". Pero la modernidad como estructura histórica y polémica de cambio sólo puede discernirse en Occidente a partir del siglo xvI y no adquiere toda su amplitud más que a partir del xlx.

La fecha del descubrimiento de América por Cristóbal Colón (1492), según los manuales escolares, constituye el fin de la Edad Media y el comienzo de los tiempos modernos. En este período la invención de la imprenta, los descubrimientos de Galileo y el humanismo del renacimiento inauguran una nueva forma de ver la realidad. También hay que señalar la reforma protestante, que introduce una división en la cristiandad, pero también una nueva forma de vivir la fe cristiana, que valoriza la libertad y la autonomía de la persona. Durante los siglos XVII y XVIII los fundamentos filosóficos de la modernidad se sitúan en línea con el pensamiento individualista y racionalista que tuvo en Descartes y luego en los filósofos ilustrados sus mejores promotores. La revolución de 1789 establece el Estado moderno, centralizado y democrático. El siglo XIX conoce el progreso continuo de las ciencias y de las técnicas, la división racional del trabajo y la urbanización, que introducen el cambio de las costumbres y la destrucción de la cultura tradicional. La palabra misma de "modernidad" parece ser que la empleó por primera vez Théophile Gautier en un artículo del Moniteur universel del 8 de julio de 1867: "Por un lado la modernidad más extrema, por otro el amor austero a lo antiguo".

Desde el siglo XIX hasta hoy el proceso de ruptura con el pasado y con la tradición se fue implantando constantemente gracias a la actuación cada vez más intensa de nuevas fuentes de energía, de medios más eficaces de producción y de transporte, de una organización racional y más anónima de la sociedad. La informatización y la robótica contribuyen en nuestros días a cambiar de forma todavía más marcada las diferentes esferas de la vida. La difusión industrial de los medios culturales, la intervención admirable de los medios de comunicación social (radio, televisión, vídeo) van forjando masivamente una mentalidad de cambio por el cambio, en donde los contenidos son efímeros y no tienen demasiada importancia.

2. LA MENTALIDAD MODERNA. Desde el siglo xix, los cambios han contribuido a mejorar las condiciones de existencia de los hombres y han favorecido la explosión de la modernidad. La modernidad, que no puede explicarse sin esos diversos cambios, no se identifica con ellos y los trasciende, ya que es una forma de pensar, un modo de vida y una mentalidad que tienen sus propias características y valores: la hegemonía de la eficacia mensurable, la supremacía de la estructura sobre el contenido y de la imagen sobre -el pensamiento, la promoción de la racionalidad y de la actividad- en detrimento de la sabiduría y de la contemplación, la valoración del consenso y de la opinión pública que prevalece sobre la verdad. La modernidad experimenta también ciertas resistencias y no se libra de las ambigüedades que ahora se manifiestan por la preocupación de salvar a la persona como sujeto en el proceso de homogeneización de la vida social, por los temores y las decepciones de un desarrollo ciego que amenaza a nuestra tierra frágil, por una búsqueda de lo irracional, de lo misterioso y hasta de lo religioso. Hay, pues, cierto desencanto respecto a la modernidad. Algunos hablan hoy de "posmodernidad", para significar precisamente que somos menos ingenuos y más realistas frente a los resultados de las tecnologías y de las ciencias y su capacidad de dar sentido a la existencia humana. Somos más lúcidos sobre los resultados de un progreso querido por él mismo, en detrimento a veces del bien del individuo. Somos escépticos frente a un saber totalizante y frente a una manera de ser que no tiene en cuenta la singularidad y el arraigo histórico y cultural.

3. FE CRISTIANA Y MODERNIDAD. La secularización es el impacto más visible de la modernidad sobre la fe cristiana. Se ha impuesto masivamente una mañera de pensar y de vivir sin referencia a Dios y a su palabra. La teología fundamental no puede librarse del choque con la modernidad si quiere ser significante y afianzar su credibilidad para hoy. La fe cristiana es rica en una larga historia, pero, no es prisionera de su pasado. Al contrario, es siempre nueva. Desde la predicación apostólica se ha presentado como una novedad absoluta, total, ya que no toma su origen de los dinamismos y de las necesidades del hombre; sino del misterio mismo del amor de Dios. Las imágenes de un renacimiento, de una eterna juventud, de un día sin ocaso son las que mejor lo expresan en oposición a un mundo antiguo que camina hacia su muerte. La fe cristiana tiene una palabra original que decir a la modernidad. Ante las posibilidades prácticamente ilimitadas de la ciencia y de la técnica modernas, la fe cristiana puede lanzar la consigna de renunciar a las técnicas, excepto a las que produzcan condiciones que posibiliten la promoción de la calidad de vida necesaria para la existencia humana. Estimula ciertamente el dominio sobre los elementos, porque sabe que el hombre está llamado a acabar la creación. Pero, por otra parte, recuerda el valor de cada persona y afirma que ninguna puede ser sacrificada con el pretexto del progreso científico. La técnica moderna se ha convertido muchas veces en su propio fin y no se somete más que a la ley del desarrollo de sus propias posibilidades. Pues bien, la fe cristiana se niega a admitir que pertenezca a la ciencia sola la decisión de la cuestión del sentido de la existencia humana. Además suscita actitudes y comportamientos concretos ante los que sufren, a quienes la modernidad tiene tendencia a dejar de lado. La teología fundamental no puede limitarse a pensar el misterio cristiano dentro de su tradición, ni siquiera dentro de algún que otro sistema filosófico. Tiene que salir de su propia concha tradicional para ponerse a escuchar a las hombres que sufren y a dialogar con las culturas. La praxis y la inculturación de la fe cristiana constituyen el programa de la teología fundamental en la era de la modernidad.

Según el proceso de la modernidad, el hombre se hace autónomo al liberarse de sus tutelas tradicionales, y hasta de la tutela de Dios. La no necesidad de Dios en la realización del progreso del hombre es una dimensión de la modernidad. Hay que admitir que el Dios al que ignora es el Dios que era considerado como útil para la marcha del mundo y como garantía del orden social, pero no precisamente el Dios de la fe cristiana. La teología fundamental tiene que redescubrir a ese Dios de la alianza, que se da a los hombres de forma gratuita, respetando su autonomía y su libertad; a ese Dios cuya fuerza es la del amor y cuyo derecho la gracia. Mostrará cómo el misterio de Dios no es la simple respuesta a una vaga necesidad religiosa y a un sentimiento de impotencia. Hablará del Dios que supera todas las esperanzas del corazón humano y que no es necesario, en cierto sentido, para el éxito del progreso humano. Presentará al Dios que quiere comunicarse gratuitamente al hombre y mostrará la posibilidad para el hombre de reconocerle y de estar en comunión con él. En un momento en que se eclipsan la religión y el significado mismo de Dios, la teología fundamental tiene que mostrar que Dios se hace siempre presente al hombre, incluso al que vive en la modernidad, en su ausencia aparente, una ausencia que manifiesta la cruz de Jesús. Para la fe cristiana es en la cruz, en la que Jesús realiza la experiencia del silencio de Dios, donde Dios salva al mundo y manifiesta su solidaridad con los que sufren y mueren. La teología de la cruz, en cuanto que revela el verdadero rostro de Dios, forma parte, por consiguiente, de la teología fundamental, que quiera estar atenta a la modernidad y presentarle la credibilidad del mensaje cristiano.

jueves, 7 de abril de 2011

Portada de la revista Proceso #1796

La revista proceso ahora usa las palabras de Javier Sicilia para crear su portada, en la cual también anunca la carta abierta que el poeta escribió.

 

 

edición #1796, 

lunes, 28 de marzo de 2011

Entrevista con Rita Guerrero

En la revista Proceso presentan una serie de entrevistas hechas a Rita Guerrero antes de su fallecimiento a causa del cáncer, a continuación estas entrevistas:

Rita en Proceso

 

Porqué si Rita lleva la batuta en el grupo, insisten en una actitud democrática y participar por turnos cuando se les entrevista?

“¿Puedo yo responder a eso? --preguntó ella a sus músicos, casi pidiendo permiso--... Es porque ese papel de líder se hace cuando una es solista, o canta y compone las canciones. Yo escribo las letras, pero el resultado musical es de todos. Siempre nos manejamos en el conjunto democráticamente y en todos los demás aspectos tratamos de manejarnos así. Es más difícil que cuando alguien o unas cuantas gentes deciden lo que se va a hacer; sin embargo, a final de cuentas es lo más satisfactorio.”

Tras su segundo álbum independiente Espiral (Fonarte Latino, 2003), Poncho FiguerViajeros a Huautla

Quinceañera de Juárez

¿Cuanto se ha preservado del espíritu original en Santa Sabina?

RG: Lo extraño y triste a la vez es que cuando empezamos tocábamos más y ahora no. Son varias razones: ahora somos más, hay más grupos pero menos lugares. Cada vez se torna más difícil hacer las cosas; pero eso no es nada más en el DF, sino en todos lados...

PF: Seguimos esperando que las autoridades nos den algo. Es preocupante que nosotros tampoco hemos tomado los foros para trabajar, no hemos allanado las tierras para hacerlas nuestras y llenarlas allí con nuestros caracoles de trabajo musical.

A esos chavitos les fascina la presencia escénica sexy de Rita Guerrero...

RG: El Internet nos ha permitido tener comunicación muy cercana con la gente, eso está padre, ¡y nos escriben muchos chavos incluso de 16, 17, de 18 años, o sea (ríe)...! Son chavos que tenían un año o dos y tres cuando empezamos y nos conocieron por sus papás. ¡O sea que estamos ya en la siguiente vuelta y a mí me encanta que se sigan sumando! Tú vas a nuestros conciertos y no ves gente de nuestra edad. Puros chavitos.

PF: Estuvimos recientemente en Ciudad Juárez para tocar en los quince años de una chava. Ella, en lugar de pedir su viaje a Europa, quiso que Santa Sabina tocara en su fiesta de cumpleaños. Eso para nosotros es un síntoma, nadie creería que los chavos de quince estuvieran pensando en Santa Sabina por el estado de Chihuahua. Hay gente, sí… Pero nosotros como músicos no hemos logrado el puente para conectar esos espacios con el público y que sea más cotidiana esta cultura.

RG: Un lugar como era el LUCC (La Última Carcajada de la Cumbancha), donde dijeras: “¡Ah!, hoy va a tocar una banda de ská, mañana una de rock, pasado de jazz, y entonces voy a ir a ver a tales o la semana que entra...”. ¡No hay! Sólo el Foro Alicia que es chiquito. Y el nuevo Rockotitlán de Coapa. Para una ciudad de este tamaño, ¿sólo dos lugares? Cada colonia debería tener uno así.

PF: Dos y tres, o cinco. Incluso para el nivel de violencia…

RG: Los antros alivianarían de la violencia...

PF (paternal): Pero va a mejorar. Todo va a mejorar. Se ve que está mejorando (ríe), lástima que las risas sarcásticas no se oigan así, pero tú puedes poner un paréntesis que diga: “unas risas sardónicas”, porque... ¿quién creerá que el DF va a mejorar? ¿Andrés Manuel López Obrador? No lo creo, ni él mismo se puede convencer de la Ciudad de la Esperanza.

RG: Pero es el mundo en general. O sea, donde vayas se da...

“Mira, yo sé que los mexicanos tenemos cosas maravillosas como ningún otro país, pero fíjate en todo el rollo de la basura. El otro sábado tocamos en Tlaxcala y el domingo fui a Cacaxtla, subía por carretera tras una peregrinación porque era el día de San Miguel con tal cantidad de gente que me deprimió el paseo. ¡Ya no cabemos en este planeta! Se supone que una peregrinación es a pie, ¿verdad? Pues iba subiendo tras el camión echándonos todo el humo. La gente hizo su picnic allí y dejó todo un basurero.”

PF: El gobierno de López Obrador no supo aquilatar el valor de la cultura. No se dio cuenta por qué el PRD ganó en la Ciudad de México y llegó nada más a gozar de un beneficio que le dio el esfuerzo de mucha gente de base, real.

RG: Los conciertos que se dieron en el Zócalo fueron consecuencia de todos los que estuvimos haciendo en CU, luego de que la delegación Venustiano Carranza canceló el rock en las plazas por una tocada de Caifanes, nos mandaron hasta granaderos. Obviamente que termina aquella etapa de conciertos que eran como tradición entre los estudiantes y continúa en el Zócalo, en el Faro y distintas plazas del DF, pero...

“En este nuevo gobierno de López Obrador, como dice Poncho, nos cancela los conciertos, ¡ahora le rentan el Zócalo a OV7 y esas cosas! ¿Dónde está el esfuerzo que hicimos no sólo Santa Sabina con muchísima gente más, con los estudiantes, con los músicos...?”


 

En el site de la revista Proceso pueden ver las entrevistas completas.

Proceso.com.mx