TEXTO DE J. R. SEGUÍ ¿Quién manda hoy en el arte?
Ha vivido el arte tan de cerca que hasta estuvo casada con Frank Stella. Echa en falta buenos coleccionistas, cree que hay que volver al underground para descubrir lo novedoso y original y opina que el valor del arte contemporáneo ya no es seguro
¿Y si ahora es el dinero antes era la crítica, los museos, los galeristas...?
Pero alguien tendrá que decidir qué es válido o qué no lo es.
Ha visto el arte desde la visión crítica e histórica y ha estado casada con uno de los grandes ¿Cuánto hay de verdad en el mundo artístico?
Se ha desvirtuado lo contemporáneo.
¿Y qué pinta el publico, sólo es testigo mudo?
¿Cree que las galerías de arte también se han desmarcado del papel de mecenazgo para convertirse en simple negocio? ¿Cabría hoy un galerista como Leo Castelli, por ejemplo?
¿El arte es espectáculo, como dice Damian Hirst, y si es así son ellos mismos lo que estarían desprestigiándolo?
¿Si él no es artista quién lo es después de que Duchamp dijera aquello de que es arte lo que yo digo que es arte y expusiera un orinal?
¿Entonces, los museos de arte contemporáneo se han precipitado apostando o invirtiendo en artistas que el tiempo va a dejar de lado, o el arte contemporáneo es una nebulosa sin reglas?
Hablando de galerías ¿metemos en el mismo saco a las ferias?
Decía que los españoles no han podido tener una mayor proyección en el extranjero pero ¿qué cree que han aportado?
jueves, 21 de abril de 2011
Corrupcion y falsedad : "El problema en el arte es la falsedad y la corrupción"
El dinero. Sólo el dinero. Estamos en tiempo de crisis mundial y quien lo tiene manda. Ahora están construyendo en Abu Dabi un nuevo Guggenheim y sus exposiciones serán muy caras y si son de grandes artistas aún más porque los seguros se han ido al cielo.
La crítica no cuenta para nada. Nadie se interesa por la crítica. En Estados Unidos quienes compran arte son los grandes de Wall Street y ellos no tienen tiempo para estudiar o leer.
Dependen de qué arte se hable. Si es de arte contemporáneo hay que mirar al país. En cada lugar es diferente. Y el país más honesto hoy en día es Alemania porque el gobierno financia, pero no decide. El sistema alemán es el más honesto de Occidente.
Todo ha cambiado mucho. En Nueva York actualmente no hay diálogo. Le voy a poner un ejemplo: Jeff Koons se ha convertido en uno de los grandes coleccionistas y tiene el dinero de los coleccionistas que han comprado sus obras. Él ha trabajado en Wall Street, conoce las reglas e invierte, pero en arte antiguo o sobre valores seguros. El valor del arte contemporáneo ya no es seguro. Hay un cambio en el mercado y a la hora de invertir hay que hacerlo con seguridad.
El problema ha sido la falsedad y la especulación.
Al gran público no le interesa el arte, le interesa la vida del artista, si Van Gogh se cortó una oreja, si aquel hacía tal cosa... Pero he de admitir que el español es un espectador sano porque en este país hay menos especulación y la gente acude a los museos a ver arte.
No lo sé, pero no veo ninguna galería decidida. Hay términos medios, pero no se presentan a jóvenes creadores. A ellos hay que ir a buscarlos. Existe un arte emergente muy interesante en los barrios de las grandes ciudades y en pequeñas galerías.
No creo que Damian Hirst sea artista, francamente. Ya ha bajado los precios. Por algo será.
Hay millones de personas que se sienten artistas y no lo son. Existe un filtro que hay que pasar y en mi opinión han de transcurrir cincuenta años para saber quién es artista y quién no lo es.
Después de Duchamp sí hay algo de trampa en el arte. Es un gran juego. Duchamp cambió las reglas porque no era Picasso, ni Matisse. Él tenía talento pero para ser considerado tenía que cambiar las reglas del juego y lo hizo con la transgresión y el escándalo, pero después del escándalo ya no hay nada más. Personalmente hace años que no voy a la Bienal de Venecia porque no puedo más, no me interesa. Cinco millones de chinos no me interesan. Prefiero ir por detrás, buscar nuevas galerías y artistas. En España hay grandes artistas pero desconocidos para el mundo porque no tienen galería en Nueva York. ¿Quién representa a los artistas españoles en el exterior? Ese es el problema.
Es que el mundo del arte se ha acabado. Recuerdo el primer ARCO. Fue increíble. Era descubrir el mundo del arte. Vinieron las grandes galerías. Era diferente.
Hay muchos artistas interesantes en España, muchos más que en Francia o en Italia. El problema de muchos artistas es que trabajan con nuevos medios y los coleccionistas no van a ARCO.
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